Mamen Álvarez es el nuevo rostro de la campaña Cuando hablas, algo cambia. Esta zumaiarra, que ha sido usuaria de un CRPS Agifes durante cinco años, nos cuenta su experiencia desde que le diagnósticaron la esquizofrenia. Admite que le costó aceptar el trastorno, pero que con el apoyo del equipo de psicólogos de Agifes, al que se muestra muy agradecida, consiguió entender mejor su afección y aprender a manejarla. 

 

Un reportaje que protagonizó en El Diario Vasco le permitió dar a conocer su condición. Afirma que fue “muy bonito” poder contarlo. “Se enteró todo el pueblo; hay mucha gente que no lo sabía, que no me notaba nada”. Aún habiéndolo reconocido públicamente, se siente muy bien acogida e integrada en su localidad, donde no pasa desapercibida su alegría vital y simpatía hacia sus vecinos. Lleva una vida completamente normalizada, aunque de vez en cuando tiene momentos de bajón que afronta con música alegre y pidiendo ayuda inmediatamente a su centro de salud mental y a su psicóloga en Agifes, Nekane. Insiste en que es importante

buscar apoyos lo antes posible: “En cuanto sientes que estás mal, hay que moverse enseguida”.

 

Hoy en día se siente plena y feliz como ama de casa y cuidando de su hermana, con la que convive. Ha dejado de fumar, lo cual considera un “logro personal excelente”; ha ganado en salud, y disfruta de “una calidad de vida estupenda”. “Que no me lo quite nadie”, añade con una sonrisa de oreja a oreja.