El impresionante testimonio de Edurne Pasaban sobre la depresión que sufrió

La participación de Edurne Pasaban, junto a las aportaciones de otras personas afectadas en primera persona y de varios profesionales, han dado un enorme valor a las jornadas 'Depresión, suicidio y duelo'. El testimonio de la alpinista en las jornadas celebradas los pasados 28 y 30 de octubre nos dejó profundamente conmovidos. Ha sido un enorme lujo contar con la participación de una figura tan conocida, que con enorme humildad y de forma desinteresada nos compartió sus momentos más duros, con intentos de suicidio incluidos. Pero también nos trasladó su tenacidad y coraje para salir adelante, en su "escalada" más complicada, como ella misma nos contó.
 
Junto a Edurne Pasaban, las jornadas organizadas por Agifes contaron con la participación de otras personas, que nos transmitieron sus vivencias en primera persona, y con profesionales que han aportado pautas y claves para afrontar momentos tan duros como el convivir con alguien que confiesa su intención de quitarse la vida, o consejos para sobrellevar el duelo tras un suicidio.
 
Las jornadas, celebradas en el salón de plenos del ayuntamiento de San Sebastián, fueron inauguradas por el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, y la diputada de Políticas Sociales de la Diputación foral de Gipuzkoa, Maite Peña. Goia alabó la labor que realiza nuestra asociación, y aseguró que "la voz de Agifes es muy necesaria". También apostó por acabar con el estigma y el silencio en torno a la depresión y el suicidio. Y Maite Peña apuntó que "hacer una sociedad más inclusiva es un reto de todos", y aplaudió la colaboración entre las instituciones y las entidades del tercer sector.
 

'Tu relación más complicada'

Tras el éxito de las jornadas ‘Depresión y Estigma’ celebradas el pasado año en el consistorio donostiarra, y el creciente número de casos de depresión, que en Euskadi afecta al 9% de los hombres y al 17% de las mujeres, hemos puesto en marcha este año 2019 una campaña de sensibilización, titulada ‘Tu relación más complicada’ y dirigida a empoderar a las personas afectadas y orientarlas hacia la búsqueda de apoyos para superar el trastorno. Además, estamos desarrollando una serie de talleres orientados a personas afectadas por este trastorno.
 
Y en esta misma línea y con el fin de reforzar la atención a este colectivo, acabamos de poner en marcha el programa Hurbildu, que pretende llegar a personas que están en situación de sufrimiento psíquico a través de trabajadores sociales de base, médicos de cabecera, técnicos de urgencias, enfermeros e incluso personal del Teléfono de la Esperanza, entre otros. La colaboración entre estos agentes sociales permitirá detectar casos de personas que pueden presentar síntomas de depresión o de otro tipo de sufrimiento psíquico y que necesiten algún tipo de ayuda. Del mismo modo, el programa ofrecerá a partir de 2020 servicios de apoyo a personas con sintomatología depresiva como talleres, grupos de apoyo y atención psicológica individualizada.
 
La primera jornada se abrió con la intervención de la psiquiatra Andrea Gabilondo quien presentó la Estrategia de Prevención del Suicidio en Euskadi. Gabilondo marcó las pautas de intervención recomendadas para dar respuesta a un problema cada vez más preocupante, y abogó por mejorar los sistemas de detección y atención. Consideró clave abordar la atención a los familiares, y recordó que existe un servicio de Osakidetza que atiende las 24 horas del día.
 
A continuación, Edurne Pasaban hizo un repaso de su vida deportiva, y de cómo se convirtió en la primera mujer en escalar los 14 ochomiles del mundo. Pero también nos desveló que "la gente que triunfa en el deporte imaginamos que tiene vida preciosa, pero no vemos el sufrimiento que se oculta detrás". Así, nos contó su hundimiento, que se agravó tras un durísimo descenso del K2, en el que sufrió la amputación de dos dedos: "Comencé a preguntarme qué quería hacer con
mi vida. Todas mis amigas tenían familia, hijos... pero yo volvía de la montaña y estaba sola. Mi pareja me dejó, y ahí empezó el agujero negro. Ese fue el detonante, pero las raíces venían de muy atrás, como averigüé gracias a la terapia años después".
 
Durante su exposición, muy cercana y cargada de cariño hacia los presentes, afirmó que afortunadamente en su peor momento detectaron que la mejor opción fue el ingreso hospitalario. "A mi me ayudó mucho, igual que la medicación".
 
Edurne Pasaban cree que es necesario hablar "sin tapujos" de la depresión, y expresó su preocupación por los adolescentes que muestren signos de este trastorno, a los que recomendó cuidar especialmente. En todo caso, admite que ayudar a alguien con depresión o a un familiar es un reto muy complicado, hasta el punto de que "incluso yo desde mi experiencia no sé a veces cómo ayudar a gente con depresión". A su juicio, "la clave está en que la persona que está enferma se dé cuenta de que está enferma, de qué necesita ayuda y que la pida". Y como recomendación genérica, apuntó que es muy importante "dejarse asesorar por profesionales".
 

Suicidio y duelo

La jornada del miércoles 30 de octubre comenzó con la charla impartida por Izaskun Andonegi, enfermera, presidenta y fundadora de la asociación Bidegin, servicio de apoyo al duelo y a la enfermedad grave avanzada, que se centró en el duelo de los familiares y los mitos en torno al suicidio. Andonegi supo abordar un tema especialmente complejo con gran delicadeza, pero entrando en cuestiones como los momentos de culpabilización de los familiares tras un suicidio. Recordó que ver a un ser querido que se ha quitado la vida es uno de los impactos psicológicos más fuertes que existen, y recomendó formar adecuadamente a los profesionales que se encuentren en ese lugar, porque "la gestión de esos momentos van a cambiar sustancialmente la vivencia de la persona que sufre el duelo". Además, defendió la necesidad de hablar de suicidio, también en los medios de comunicación, para desmontar falsos mitos y dar apoyo social a los familiares.

Cerró las jornadas otro testimonio conmovedor y lleno de valentía, el de Belén Perales, quien perdió a su madre tras un suicidio por depresión. Explicó cómo sufrió la noticia que nunca había querido oír, pese a que su madre "había dado todas las señales previas". Se mostró dolida con los profesionales de las fuerzas de seguridad y de emergencias que no tuvieron con ella la sensibilidad que cree que tenían que haber tenido, pero también afirmó que acercarse a Bidegin le ayudó muchísimo a sobrellevar su duelo. "También me ayudó mucho llorar, poder hablar de lo que me pasaba, y verbalizar mis necesidades para que la gente de mi alrededor puedo ayudarme". Como consejo, señaló que los familiares que estén atravesando un duelo por suicidio "deben buscar a gente que haya pasado lo mismo, que pueda ayudarte. Tenemos que aceptar la ayuda que nos llega".