Fedeafes apuesta por mejorar la atención en salud mental a menores, jóvenes, mujeres, mayores y personas del entorno rural

Fedeafes ha presentado en Vitoria-Gasteiz un estudio en el que analiza la oferta de recursos sociosanitarios destinados en Euskadi al colectivo de personas con problemas de salud mental. María Ángeles Arbaizagoitia, presidenta de la entidad vasca que representa a más de 3000 familias y 9000 personas con problemas de salud mental, ha abogado por que este estudio sirva para impulsar una reflexión conjunta, entre administraciones y sectores social y sanitario, sobre las necesidades y retos de futuro de este colectivo. Por su parte, María José Cano, gerente de Fedeafes, ha hecho especial hincapié en la necesidad de apostar por la mejora de la atención en salud mental a niños y jóvenes, personas sin diagnóstico y residentes en entornos rurales, así como de atender al envejecimiento de las personas con problemas de salud mental.

En el acto de presentación del estudio, celebrado en el Palacio de Congresos Europa de Vitoria-Gasteiz, han participado también Beatriz Artolazabal, consejera de Empleo y Políticas Sociales, y Nekane Murga, consejera de Salud. Artolazabal ha abogado por “ampliar la investigación en el terreno de la atención a las personas con problemas de salud mental, generando iniciativas innovadoras para preservar en todo lo posible su autonomía. La consejera de Empleo y Políticas Sociales ha asegurado, además, que “tanto en el ámbito de los servicios sociales como en el de salud, es preciso potenciar, aún más, la atención domiciliaria a través del uso de nuevas tecnologías. El hogar se debe convertir en un centro sociosanitario que cuente con apoyo desde el exterior, sobre todo a las personas cuidadoras, y eso requiere un apoyo humano y tecnológico”. Del mismo modo, ha reconocido la importancia de “la coordinación social y sanitaria para la atención a las personas desde una concepción de integridad y continuidad de los cuidados”.

Por su parte, la consejera de Salud, Nekane Murga, ha destacado la recientemente aprobada ordenación de la gobernanza sociosanitaria que implica a administraciones, organizaciones no gubernamentales, y profesionales. “Este modelo, recientemente aprobado por el Consejo Vasco de Atención Sociosanitaria, debe ahora concretarse en un desarrollo normativo que llevaremos a cabo conjuntamente el departamento de Empleo y Políticas Sociales y el de Salud”. Murga también ha hecho referencia al catálogo de recursos e intervenciones sociosanitarias que están desarrollando para que las carteras de servicios social y sanitaria dispongan de una visión actualizada de recursos a potenciar y, en su caso, a desarrollar.

Zonas rurales

En esta misma dirección, María José Cano ha subrayado la necesidad de incrementar los servicios de apoyo a la vida independiente, centrados en factores como la calidad de vida, la potenciación de las capacidades y la atención individualizada. También ha mostrado especial inquietud por el “limitado acceso a los servicios en las zonas rurales”, donde se debería garantizar el acceso al “transporte a domicilio” y crear equipos de profesionales ambulantes. Asimismo, Cano ha apostado por “flexibilizar la atención en las zonas limítrofes para que las personas afectadas puedan recurrir a los servicios más cercanos, aunque no correspondan a su provincia”.

La responsable de Fedeafes ha incidido también en que es necesario reforzar el sistema de apoyo a personas con padres o cuidadores mayores, para que puedan continuar en su entorno comunitario, en su domicilio, una vez que sus familiares fallezcan o no puedan asumir las labores de cuidado. 

Mujeres

También ha merecido especial atención en el informe presentado hoy el colectivo de mujeres, que se encuentra con mayores obstáculos en el acceso a los servicios a consecuencia de la “múltiple discriminación” que les afecta, por su condición de mujer y por tener un trastorno mental. Estas mujeres son víctimas de violencia de género en un altísimo porcentaje, ya que el 80% de las que han estado en pareja ha sufrido algún tipo violencia a lo largo de su vida, y suelen encontrar “serias dificultades a la hora de acceder a casas de acogida de mujeres”, al no estar estos espacios preparados para atender este tipo de casos. También se percibe una brecha entre mujeres y hombres en cuanto a la participación en los recursos sociosanitarios y ocupacionales, puesto que “el número de hombres es significativamente mayor en estos entornos”. La responsable de Fedeafes ha atribuido esta circunstancia al hecho de que “está más normalizado que la mujer se quede en casa, protegida, y que asuma las labores de cuidado del hogar”.

Personas sin diagnóstico

Por otro lado, Cano ha exhortado a todos los agentes implicados en la atención a las personas con problemas de salud mental a desarrollar servicios “más proactivos” de cara a las personas sin diagnóstico, que no tienen cabida en el ámbito sociosanitario. En ese sentido, considera necesario apostar por la “psiquiatría de calle”, un programa que está orientado a atender a personas sin techo y que podría implantarse en todos los territorios vascos.

Menores

Otro de los ejes destacados en las conclusiones del estudio es la importancia de destinar más recursos a la atención a menores, ya que “cada vez nos llegan casos de personas más jóvenes”. Algunas de las acciones aconsejadas son el refuerzo de la prevención desde el ámbito de la educación y la atención primaria, así como la reserva de plazas específicas para niños y adolescentes en los centros de día, y el apoyo a las familias mediante formación específica. Del mismo modo, apuestan por crear hospitales de día infanto-juveniles en los territorios donde no existen.

Drogas

La gerente de Fedeafes ha señalado también la urgencia de mejorar la respuesta al colectivo de personas con trastorno de la personalidad y adicción a las drogas. “Los recursos están enfocados a la atención a las personas con trastornos crónicos y que provienen de entornos más normalizados, pero cada vez hay una mayor prevalencia de este tipo de casos, y deberíamos contar con más servicios con profesionales especializados en esta problemática”. Fedeafes apuesta también por reforzar los apoyos para la inserción laboral del colectivo. “Es importante favorecer el paso desde los centros ocupacionales al empleo protegido o normalizado, así como facilitar el regreso de las personas que participan en este proceso al ámbito ocupacional en caso de que no hayan podido adaptarse al nuevo entorno laboral”. Mejorar los servicios de respiro para familiares y reforzar los programas de ocio y tiempo para la mejora de la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental son otras de las acciones propuestas.

Por su parte, Arantza Remiro, investigadora de Ede Fundazioa, ha explicado la metodología que ha seguido el estudio, que ha contado con la colaboración de las asociaciones Agifes, Asafes y Asasam, además de con el apoyo de los departamentos de Empleo y Políticas Sociales y de Salud del Gobierno Vasco. Para el desarrollo de la investigación se ha contado con 34 profesionales de los ámbitos de salud y servicios sociales de los tres territorios. Remiro ha puesto sobre la mesa la “invisibilización social” a la que se enfrenta el colectivo, que “se refleja también en los informes y memorias en los que se ha basado el estudio”.