«Gustura nabil boluntario gisa, nire semea bezalako pertsonei laguntzen»

¿Cómo llegaste a Agifes?

La historia me explotó de un día para otro. Fue el 14 de agosto de 2010. De pronto, mi hijo empezó a hacer cosas que no había hecho nunca. Por ejemplo, con 20 años, se negaba a entrar en casa, se quedaba horas en la puerta, sin cruzarla…Acudimos al psiquiatra Tomás Burutarán, al que conocía porque le había hecho un trabajo de carpintería, y trató a mi hijo durante meses. Después, decidió voluntariamente ingresar en Psiquiatría del Hospital, y luego pasó a Usurbil, donde estuvo tres meses. Fue ahí donde empezó a mejorar.
 
Mi primer contacto con Agifes fue en 2010 a través de Eloína, que nos atendió de maravilla. La conocimos al acudir a charlas que ofrecía la asociación, y decidí hacerme socio de Agifes.

¿Entraste en algún grupo de apoyo?

He estado dos años acudiendo a terapia de familiares yo solo, porque mi mujer trabajaba; y luego asistimos un año más, ya los dos juntos. En mi opinión, esta herramienta es muy positiva, pero hay que tener paciencia. No se trata de que cada uno cuente su problema, sino de escuchar al de al lado, y de coger pequeñas cosas cada día. Es una carrera de fondo.

¿Qué experiencia habéis tenido?

Nuestro caso es especial, porque mi hijo ha cambiado como de la noche a la mañana. Está totalmente recuperado gracias a la medicación. Es muy consciente de ello, y él mismo pide más medicación si le hace falta.
 
En cambio, al principio de la enfermedad la situación era inaguantable. Pero la terapia te va ayudando a entender por qué pasan las cosas, las causas y cómo reaccionar. La información da tranquilidad para afrontar el problema.

¿Cuándo decidiste incorporarte a la comisión de sensibilización?

Yo quería ayudar, y Vicente Areta, el presidente, me ofreció entrar en la comisión de sensibilización. Aunque me costó un poco coger el ritmo, ahora me siento muy a gusto, y veo temas en los que puedo colaborar y echar una mano. La verdad es que estoy muy contento; estoy con la gente que quiero estar. Pilar es una “todo terreno”; Gurutze es la seriedad; Piedad es la bondad y la generosidad; Mertxe es la rectitud. Y María es fundamental. Me acuerdo que me ganó un día, preparando la carrera 5 Millas por la Salud Mental, cuando se recorrió calle por calle, cruce por cruce, todo el recorrido días antes de la prueba. Esa dedicación me hizo pensar: “Esta chica, olé!”.

¿Qué te aporta ser voluntario?

Das tu tiempo pero recibes mucho más a cambio: la sensación de bienestar, de que estoy haciendo algo por la gente, sobre todo por personas como mi hijo.
 
A los padres siempre nos queda la duda de si hemos hecho todo bien, de si teníamos que haber actuado con nuestros hijos de otra forma… Aunque acudas a muchas sesiones de apoyo, siempre te queda esa sensación. Pues ahora de alguna manera lo compenso, ayudando a otros. Y también me sirve para valorar a  los que pusieron en marcha Agifes hace 30 años. Menudo mérito, gracias a ellos estamos aquí. Merecen todo nuestro respeto y reconocimiento.