La nueva línea de intervención y acompañamiento a jóvenes de entre 16 y 30 años del programa ‘Zeuk Aukeratu’ arrancó en noviembre con ocho participantes que reciben apoyo psicológico y emocional a través de sesiones semanales grupales e individuales. Asimismo, sus familiares se reúnen de forma quincenal. El objetivo de los encuentros, que…
Construyendo un proyecto de vida esperanzador
La nueva línea de intervención y acompañamiento a jóvenes de entre 16 y 30 años del programa ‘Zeuk Aukeratu’ arrancó en noviembre con ocho participantes que reciben apoyo psicológico y emocional a través de sesiones semanales grupales e individuales. Asimismo, sus familiares se reúnen de forma quincenal.
El objetivo de los encuentros, que se desarrollan en un espacio cedido por la Universidad de Deusto, es proporcionar a las y los jóvenes ayuda para desarrollar un proyecto de vida propio y esperanzador.
Perfil de los participantes
Jóvenes de entre 18 y 26 años con problemas de salud me ntal y/o con dificultades para desenvolverse en el ámbito familiar, escolar, laboral o social.
Problemas abordados
Trastornos de ansiedad, ingresos psiquiátricos, autolesiones, depresión, crisis existenciales, enfados, incomprensión, inseguridades…
«Creamos un ambiente seguro para que puedan expresarse»
Ane Igarreta, Educadora
La educadora Ane Igarreta conduce las intervenciones individuales con las y los jóvenes, en las que, además de abordar las necesidades de cada momento, se plantean los objetivos a futuro del participante.
Por su parte, las sesiones grupales ayudan a las y los jóvenes a poner en común sus preocupaciones o experiencias, y a «comunicar lo que tienen en su interior». Según la educadora, “las y los jóvenes agradecen que el grupo esté formado por personas con edades e intereses parecidos y que se encuentren en la misma etapa vital. Se busca que las y los jóvenes encuentren un ambiente seguro donde poder expresarse y que desarrollen una vida lo más normalizada posible”.
Dentro de esta nueva línea de ‘Zeuk Aukeratu’, se ofrece también, orientada a mejorar la comunicación entre madres y padres, hijos e hijas. Para ello, se realiza un trabajo orientado a que “aprendan a abordar los problemas desde la comprensión, en lugar de restarles importancia”.
«Hubiera agradecido que mi hijo recibiera ayuda desde el inicio»
Esther, madre
Hace ya dos años y medio desde que su hijo sufriera un brote psicótico. En un principio, la familia sintió una gran incomprensión y falta de información para poder abordar la situación. “Pensaba que al ser un chico joven, si se le prestaba atención podría recuperarse fácilmente, pero no recibía nada más que una sesión cada 15 días con el psiquiatra de Osakidetza. Hubiera agradecido que mi hijo recibiera ayuda desde el primer momento”.
Fue precisamente a través del especialista que conoció la labor de Agifes y pasó a formar parte de los grupos de apoyo para familiares, en los que le enseñaron a gestionar la situación familiar. A partir de ahí, se le ofreció la posibilidad de que su hijo entrara en el proyecto piloto Zeuk Aukeratu. “Él agradece encontrarse con un grupo en una situación similar a la suya y actualmente se encuentra feliz porque le tratan como a una persona y no como a un paciente y se enfocan en lo que él necesita. El grupo le ha servido para reanudar su vida social”.
