Los asistentes al encuentro celebrado el 4 de octubre en Donostia bajo el título La recuperación es posible reflexionaron sobre el papel de los profesionales en la intervención con los pacientes. Destacaron la importancia de sostener una visión positiva y optimista de las posibilidades de mejora de los pacientes.

 

El primer paso es dejar a un lado las etiquetas diagnosticas, los deterioros cognitivos y las discapacidades sociales observadas y focalizarse en sus capacidades. Los profesionales deben ayudarles a identificar sus metas personales y motivarles para favorecer la colaboración, la adherencia al tratamiento, el deseo de cambio y la esperanza de un futuro mejor.

 

En este camino es muy importante la colaboración y coordinación entre los profesionales y entidades que atienden al mismo paciente, de manera que se pueda unificar el seguimiento y el control de los síntomas. Asimismo, los asistentes a la jornada concluyeron que la familia es un pilar fundamental y debe ser un agente activo en el proceso de recuperación.

 

 

Claves y conclusiones

PPT ponencia de Margarita Mª Hernanz, presidente de ASVAR