El sistema sanitario vasco avanza hacia un nuevo modelo más participativo, centrado en las personas y en el enfoque de derechos. Un proceso que se ha materializado en el Pacto Vasco de Salud, impulsado por el Departamento de Salud y Lehendakaritza junto a numerosos agentes del ámbito sanitario, político y social. En él, la federación Salud Mental Euskadi —integrada por Agifes, Avifes, Asafes y Asasam— ha tenido un papel activo, aportando la visión de las personas con problemas de salud mental y de sus familias.

Desde octubre de 2024, las asociaciones que forman Salud Mental Euskadi han participado en las fases de diagnóstico, valores y principios, y en la definición de varias líneas estratégicas, las cuales han sido aprobadas en junio de 2025 como hoja de ruta de transformación del sistema sanitario vasco.

Una de las novedades más destacadas anunciadas por el Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha sido el impulso de un marco normativo específico para organizaciones de pacientes, diseñado para garantizar su independencia, reconocimiento institucional y capacidad de incidencia en la toma de decisiones del sistema

«La participación en el pacto reconoce el papel que venimos desempeñando las asociaciones»

MARI JOSE CANO
Gerente de Salud Mental Euskadi

 

¿Cómo ha llegado la federación a participar en el pacto?
Cuando supimos de este proceso, y al ver que la salud mental se señalaba como un eje fundamental, consideramos esencial formar parte del mismo. Nos incorporamos en la segunda reunión, y desde entonces hemos participado activamente en todas las fases.

¿Qué valoración haces del proceso?
Ha sido extenso y diverso, muy enriquecedor. Se ha escuchado a muchos agentes, y aunque no siempre se ha podido alcanzar el consenso, también ha habido espacios muy colaborativos. Desde el movimiento asociativo hemos puesto mucho empeño y energía, con la esperanza de que todo lo acordado se traduzca en acciones reales.

¿Qué enfoque se ha aportado desde Salud Mental Euskadi?
Hemos trabajado con una mirada amplia: teniendo en cuenta todo el ciclo vital de las personas, las situaciones de discapacidad, dependencia, exclusión y el papel de las familias. Y, por supuesto, hemos enfatizado la necesidad de aplicar un enfoque basado en derechos humanos en la atención sanitaria.

¿Cómo valoras la participación de la federación en el pacto?
Participar ha sido clave para aportar la voz del movimiento asociativo desde un enfoque de derechos. Creemos que es un reconocimiento al papel que las asociaciones venimos desempeñando desde hace décadas. Ahora, lo más importante es que lo acordado no se quede en el papel, y que las asociaciones podamos seguir teniendo voz en la implementación real de las estrategias definidas.

PRINCIPALES APORTACIONES DE SALUD MENTAL EUSKADI AL PACTO

«Hemos aportado durante todas fases del pacto, y sobre todo en la elaboración de las estrategias», explica María José Cano.


A continuación, recogemos las principales aportaciones realizadas a las líneas estratégicas más relevantes para el movimiento asociativo:

Estrategia sobre salud mental

Promoción, prevención y optimización del modelo asistencial

En relación a la estrategia de Salud Mental, la federación ha puesto sobre la mesa el aumento de la demanda de atención y la necesidad de incrementar recursos para atender los diferentes problemas de salud mental.

Este es el resumen de las aportaciones del movimiento asociativo en este área:

  1. Establecer medidas de atención desde un enfoque de derechos.
  2. Garantizar el seguimiento continuado de personas con trastorno mental grave.
  3. Garantizar la autonomía y derechos de las personas con trastorno mental grave.
  4. Garantizar la atención familiar.
  5. Garantizar la participación activa de las personas con problemas de salud mental, de sus familias y de las asociaciones que las representan en el diseño, evaluación y seguimiento de los servicios.
  6. Reforzar la capacidad de respuesta de la atención primaria en salud mental, incrementando simultáneamente los recursos destinados a la atención de los trastornos mentales graves en la red especializada.
  7. Dotar de recursos y apoyos suficientes para la prevención del suicidio, con especial atención al periodo post-crisis.
  8. Evaluar y auditar de forma periódica el sistema de salud mental para garantizar su calidad, equidad y adecuación a las necesidades de la población.

Atención sociosanitaria

Esta línea también es muy importante en la atención a las personas con problemas de salud mental. Algunas de las aportaciones realizadas por Salud Mental Euskadi:

  1. Necesidad de responder con agilidad ante situaciones de urgencia para atender a la persona y para apoyar a las familias.
  2. Necesidad de reforzar los servicios de apoyo a la vida independiente, incluyendo las viviendas con apoyo.
  3. Y en relación con la familia, la necesidad de desarrollar programas de acompañamiento dirigidos a personas y familias que prestan cuidados o apoyos informales y fortalecer los mecanismos de intervención rápida entre los servicios sanitarios, sociales y comunitarios para darles apoyo.

Otras líneas estratégicas han sido la del fortalecimiento de la atención primaria, donde «hemos expuesto la importancia de contar con profesionales de la psicología, entre otras cuestiones», señala Cano. En la línea de Impulso de la participación ciudadana y trasparencia del sistema sanitario, se ha planteado la participación en la toma de decisiones de la ciudadanía y su articulación mediante las asociaciones. Además, «hay otras muchas líneas a las que hemos aportado nuestra visión para mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental».