Los usuarios de Ocio y Tiempo Libre han dejado volar su imaginación y han redactado cuentos de temática muy diversa. A continuación presentamos algunos de los relatos que han escrito, que conducirán al lector a vivir experiencias y aventuras de toda índole.

EL PRINCIPE FERNANDO
El príncipe Fernando poseía un gran castillo, con una princesa, un mayordomo y una criada.

La princesa margarita era morena, muy bella y todos sus súbditos la apreciaban.
El príncipe Fernando era rubio con los ojos verdes, alto y esbelto y poseía una gran bondad por lo que el pueblo le quería mucho.

El príncipe y la princesa tenían cuatro hijos dos hijos y dos hijas y su mayor ilusión era concertar buenos matrimonios para ellos, a la vez que su mayor problema.

El mayor de sus hijos, Carlos, tenía 20 años e iba a la universidad de medicina aunque el siempre soñó con montar a caballo y ser un gran caballero igual que su padre
Cristina tenía 17 años y le encantaba cocinar y también montar a caballo, era rubia con una gran melena y ojos azules como el mar.

Alejandro con 15 años era muy joven para casarse, al igual que sus hermanos quería ser un buen jinete, ¡les imitaba en todo!

Tenía un secreto interés por la poesía pero tenía ya que elegir estudios superiores.
La pequeña se llamaba Isabel, tenía solo dos añitos y ya andaba por todos los rincones en busca de aventuras.

Era demasiado joven para estudiar aunque recibía clases particulares.

En los fríos inviernos les gustaba mucho tomar chocolate caliente e ir a esquiar en familia.

Carlos y Alejandro compartían la ilusión de sus padres, soñaban con casarse, sin embargo Cristina e Isabel querían quedarse solteras.

En aquella época estaba muy mal visto que las mujeres estuvieran solteras por lo que se produjo una gran desilusión en la familia.

Cristina quería ser una gran cocinera de repostería y no quería estar pendiente de un marido.

Isabel mostraba más interés por el biberón y los chupetes, que la llenaban plenamente.
Así que el príncipe Fernando y la princesa Margarita tuvieron que aceptar lo que sus hijas querían porque al fin y al cabo ¡las querían muchííííííísimo!

LA HORTENSIA
María viajó a Paris, al principio se ganaba la vida tocando el violín por las calles parisinas acompañada de su perro, un precioso pastor alemán.

Ella solía peinarse con hortensias en el pelo y cada mes, iban al monte para recogerlas y a por leña.

Un día se encontró con un apuesto hombre de negocios que le ofreció algo que ella siempre había soñado: le prestó dinero para que pudiera montar una academia donde dar clases de violín, y así consiguió pagarse la carrera de violinista.

EL HOMBRE Y EL PERRO
José Tárrega, natural de Logroño, era un hombre muy trabajador, era portentoso en su oficio de albañil y todos sus clientes quedaban satisfechos con su trabajo, no faltó ni un solo día y era muy consciente de lo que hacía.

José subía al monte a hacer deporte con su perro, un día se cayó por un precipicio pero su perro estaba amaestrado y le salvó la vida.

Desde ese momento cambió su vida, se dio cuenta entonces de lo que eran las cosas importantes y se dedicó a su familia, a estar con su perro y a plantar geranios.
Desde entonces lleva esa cicatriz que le recuerda que debe vivir el momento.

ANITA LA VEGETARIANA Y EL LEÓN
Anita tiene 20 años, es una chica muy guapa y elegante y tiene muchas amigas, entre ellas una ATS con la que fue de vacaciones a Punta Cana. Anita es vegetariana, le encantan todas las verduras sobretodo las lechugas, pero allí eran muy difíciles de encontrar, así que fueron a una huerta a buscar lechugas y se encontraron allí un León. Anita y su amiga se quedaron alucinadas y se preguntaron ¿Pero que hace un león en una huerta? Es más ¿Por qué su melena se parece a una lechuga rizada? Se les metió el miedo en el cuerpo pero a pesar de ello Anita, que era peluquera, se acercó cautelosa al león y le preguntó: ¿Quieres que te peine? El león le suplicó que lo hiciera y se hicieron amigos. Los tres lo celebraron con una gran ensalada de lechuga, por que, curiosamente, el león también era vegetariano.

LA ABUELA ENCANTADA
La abuelita estaba enferma y llamó al médico para que fuera a su casa.
El médico le recetó unas pastillas que le sentaron fatal, le empezaron a dar mareos, pero al cabo de unos días se sintió con más fuerza que nunca.

Un día fue a coger la escoba para barrer la entrada de la casa pero al tocarla se elevó y comenzó a volar en ella. Era de noche y voló hasta la luna, viendo las estrellas que reflejaban su luz.

Extrañada por el incidente siguió tomando pastillas para ver si le daban más poderes, y así fue.

Decidió usar sus nuevos poderes para ayudar a las personas y animales que estuvieran en peligro.

LA CACATUA PARLANTE
Era un día de verano, en el que en un cactus, se reflejaba el sol. Luis lo contemplaba atentamente y extrañado, decide acercarse para verlo mejor e intentó tocarlo pero se pinchó, se miró el dedo y vio como salía una minúscula gota de sangre allí donde el pincho del cactus le había pinchado.

En ese momento apareció volando una hermosa cacatúa, se acercó a su mano y con su pico le quitó el pincho del dedo.

Luis le agradeció el gesto y cuál fue su sorpresa cuando la cacatúa le respondió, ¡La cacatúa podía hablar!, conversaron durante horas hasta que ella le confiesa que no es una cacatúa como las demás, en realidad es un extraterrestre de otro planeta de incógnito con una misión.

Su misión era enseñar a volar a los seres humanos para que dejaran de utilizar los medios de transporte contaminantes, ya que la contaminación del planeta Tierra era alarmante.

A Luis le pareció una gran idea así que emprendieron un viaje mágico al planeta Cacatuo.

Cuando llegaron allí, Luis vió que los habitantes del planeta son de color verde y tienen alas, observa también que en la atmósfera del planeta se generaba una sustancia que creaba alas en los cuerpos.

La cacatúa le explica que para volar lo único que necesita es beber de la sustancia y mover los brazos libremente; Así que Luís bebe el líquido, mueve los brazos y descubre que puede volar.

Luis vuelve a la Tierra en forma de Águila y empieza a enseñar a otras personas a volar.
Así, poco a poco, los seres humanos se enseñaron unos a otros a volar y finalmente se acabó con la contaminación del planeta Tierra.

LA COCINA MÁGICA
Allá en el lejano Oriente vivía un matrimonio que llevaba muchos años casados y se querían mucho.

Viajaban siempre en barco a una Isla llamada Pies Negros, allí tenían una casa con una cocina muy especial.

Era una cocina mágica, en ella los platos se guisaban solos, en un abrir y cerrar de ojos.
Debido a que no les costaba nada cocinar el matrimonio comía sin parar, comían conejos, cuervos, ciervos, jabalíes, murciélagos, codornices, cerdos y todos los pescados que pudieran pescar en la costa ¡Vamos todo animal que se encontraban iba a parar a la cocina!, por este motivo los dos estaban tan gordos y cada día más y más.
Pero un día llegó otro barco a la Isla, su hija llegaba para darles una sorpresa y se asombró muchísimo al verles tan gordos.

Ella era vegetariana y les intentó convencer para que comieran menos y de forma más equilibrada y, sobre todo, para que no cazaran animales ya que era una crueldad y estaban dejando la isla desierta.

La madre entiende la situación y decide hacerse vegetariana y cuidarse y así comienza a adelgazar pero el padre siguió engordando sin parar y los animales seguían desapareciendo.

El matrimonio discute por esto y llega un momento en el que se separan, madre e hija abandonan al padre a su suerte en la isla y cogen un barco hacia un nuevo destino.

LOS PIRATAS Y EL PUEBLO DE YAMAHAR
En Yamahar una tarde de verano, un cocinero pasaba el tiempo viendo el mar hasta que avistó un barco pirata que se acercaba, corrió a avisar a todo el pueblo, se reunieron y decidieron que la única manera de combatirles era envenenándolos y para ello deciden organizar un gran banquete, pero tenían que convencer a los piratas para que aceptaran su invitación.

El cocinero fue al barco como emisario a entregarles la invitación. Los piratas aceptan la oferta porque habían pasado mucha hambre después de recorrer los siete mares y no tenían provisiones, pero su intención para después del banquete era saquear el pueblo.
El cocinero se dispuso a preparar el banquete; primero preparó las carnes y pescados y el veneno lo ponen en la bebida para que fuera haciéndoles efecto poco a poco y así no sospecharan.

Empieza el banquete y la sacerdotisa del pueblo bendice las mesas: “A comerlo todo sin dejar nada” dicho esto todos se ponen a beber y a los piratas les va entrando sopor y se van durmiendo y uno a uno van cayendo al suelo, cuando cae el último les atan de pies y manos a todos, les llevan de vuelta a su barco y lo mandan a la deriva.
Mientras tanto, en el pueblo, dichosos de haberse librado de los piratas deciden festejarlo con música, flores y amores.

BIZKOR
Dos amigas estaban tomando un café y comiendo pasteles en una pastelería, a su lado había un perro que no hacía más que mirarlas, se les cayó un pastel al suelo y el perro se lo comió. Las chicas encantadas acarician al perro que era de raza chow-chow y después comenzaron a seguirle, el perro las guió hasta una plaza donde había música y se puso sobre dos patas a dar vueltas alrededor de ellas porque estaba muy contento.

A las chicas les gustó tanto el perro que decidieron llevárselo a casa con ellas, le bañaron, le hicieron una casita y le cuidaron como a un Rey. Le pusieron de nombre Bizkor.

Un buen día Bizkor se escapó de casa y cuando más desesperadas estaban las chicas apareció seguido de una camada de perritos. Las chicas encantadas deciden adoptar a todos los perritos y vivieron felices y comieron perdices.

ESMERALDA EN LAS OLIMPIADAS
Érase una vez la historia de una joven pareja, se llamaban Antonio y Esmeralda y eran muy deportistas decidieron ir juntos al polideportivo más cercano para entrenar para competir en los 100 metros lisos.

Entrenaban 2 horas al día, eran unos entrenamientos muy duros, hacían bicicleta, remo, natación… La motivación era tan fuerte que no les importaba el esfuerzo, querían llegar a poder competir en los juegos olímpicos.

En uno de los entrenamientos Antonio se lesionó, se hizo un esguince y el médico le puso un vendaje elástico y le dijo que hiciera reposo durante dos semanas ¡pero la competición se iba a celebrar en 15 días!

Mientras tanto Esmeralda entrenó aún más duro porque tenía una doble motivación: ganar los Juegos y dedicárselo a Antonio.

Por fin llega el gran día, se va a celebrar la carrera, entre el público se encuentra su más ferviente admirador: Antonio. Esmeralda corre y corre y corre y al final gana la competición con una marca de 9,99 superando el record mundial femenino de la distancia.