Llegué en el año 2011. Por aquel entonces trabajaba en la Asociación de Mujeres Latinas y una compañera que tenía relación con Agifes me comunicó que estaban buscando personal. Así que me animé a mandar mi currículo y, tras superar el periodo de prueba, me incorporé a la plantilla.

Mi tarea principal es la limpieza, tanto del centro de Eibar como de varios pisos, aunque también me encargo de servir las comidas en el centro y de preparar los pintxos.

Lo que más me gusta es la calidad humana de las personas con las que comparto el día a día. Me gusta estar rodeada de gente y poder comunicarme con ellos y ellas.

La verdad es que no, y después de tantos años trabajando en la asociación, creo que todavía existe mucho desconocimiento hacia los problemas de salud mental.

Hay que tratar a estas personas como iguales y tener en cuenta su sensibilidad. Es importante cuidar la comunicación para relacionarnos desde el cariño y el respeto.