En este contexto en el que los problemas de salud mental ya iban en aumento, irrumpe la pandemia, generando una situación sin precedentes. Sitúa a la ciudadanía en un escenario de incertidumbre, miedo, aislamiento, soledad y sensación de pérdida de…
«Trabajamos para potenciar la coordinación con Osakidetza y desarrollar el modelo de intervención comunitaria»
En este contexto en el que los problemas de salud mental ya iban en aumento, irrumpe la pandemia, generando una situación sin precedentes. Sitúa a la ciudadanía en un escenario de incertidumbre, miedo, aislamiento, soledad y sensación de pérdida de control, a lo que se le añaden en muchas ocasiones dificultades de tipo laboral y económico. La pandemia ha afectado de gran manera al departamento de Políticas Sociales, ya que es responsable de la gestión de muchos servicios y programas en los que la pandemia ha tenido gran repercusión. Pero más allá de la gestión de la propia pandemia a nivel de recursos, gestión que aún no ha finalizado, desde este departamento vamos a tener que estar alerta sobre el incremento de necesidades de atención, o la aparición de nuevas necesidades de atención en relación a la salud mental.
Las personas con problemas de salud mental, como el resto de la sociedad, aspiran a tener un proyecto de vida personal y una calidad de vida adecuada. Esto implica desarrollar diversos aspectos como las relaciones sociales, familiares, laborales y de ocio, y tener cubierta necesidades básicas como vivienda, trabajo, formación y unos ingresos mínimos.
Para ello, estamos transitando de un modelo de cuidados sanitarios (psiquiátricos) de larga duración al desarrollo de una red de recursos comunitarios de cartera de servicios sociales que potencien y favorezcan el mantenimiento de las personas con problemas de salud mental en comunidad de manera inclusiva: pisos de supervisión y apoyo, unidades residenciales comunitarias, centros de día, ocupacionales, centros especiales de empleo, programas psicoeducativos a domicilio, etc.
Esta intervención de carácter comunitario, para ser efectiva, requiere de la colaboración y coordinación con los servicios sociales, de vivienda, empleo, justicia… Y también con múltiples agentes sociales de barrio, de cercanía, asociaciones, que son determinantes para avanzar en una inclusión verdadera.
Durante estos últimos meses se han abierto diversos recursos:
En los próximos meses se prevé aumentar plazas de unidad residencial comunitaria en Arrasate e Irun, que en total sumarían más de 50 plazas. Además, se ampliarán las plazas en el servicio de atención a la desprotección, donde se prevé una alta prevalencia de problemas de salud mental y la necesidad de asistencia psiquiátrica. También se crearán más plazas desde el servicio de Atención a la Infancia y Adolescencia, con un recurso de alojamiento de 10 plazas para menores con necesidades de atención en salud mental.
«Gipuzkoa cuenta con un tercer sector muy importante en el que las asociaciones siempre han desempeñado y desempeñan un papel fundamental. La presencia de asociaciones como Agifes es realmente enriquecedora y facilitadora para la Diputación Foral de Gipuzkoa. Como asociación presenta una gran cercanía con las personas con problemas de salud mental y sus familias, y esto conlleva un importante conocimiento de las dificultades que se generan en el día a día de estas personas y de las necesidades que presentan. Agifes trabaja de manera directa con ellas, conoce muy bien su realidad, sus necesidades, y hace una gran labor de asesoría y apoyo tanto a las personas con problemas de salud mental como a sus familias, además de una labor en la sociedad respecto al conocimiento, concienciación y lucha contra el estigma».
«Gipuzkoa cuenta con un tercer sector muy importante en el que las asociaciones siempre han desempeñado y desempeñan un papel fundamental. La presencia de asociaciones como Agifes es realmente enriquecedora y facilitadora para la Diputación Foral de Gipuzkoa. Como asociación presenta una gran cercanía con las personas con problemas de salud mental y sus familias, y esto conlleva un importante conocimiento de las dificultades que se generan en el día a día de estas personas y de las necesidades que presentan. Agifes trabaja de manera directa con ellas, conoce muy bien su realidad, sus necesidades, y hace una gran labor de asesoría y apoyo tanto a las personas con problemas de salud mental como a sus familias, además de una labor en la sociedad respecto al conocimiento, concienciación y lucha contra el estigma».
