La prestigiosa psiquiatra infanto-juvenil Maite Piñeiro, que ofreció una charla el pasado 31 de marzo, en Ibiltzen Benta Berri, animó a los miembros de la asociación a crear una sección infanto-juvenil dentro de la misma, para que los familiares de…
“Una sección infanto-juvenil en Agifes podría dar acogida a muchas familias”
La prestigiosa psiquiatra infanto-juvenil Maite Piñeiro, que ofreció una charla el pasado 31 de marzo, en Ibiltzen Benta Berri, animó a los miembros de la asociación a crear una sección infanto-juvenil dentro de la misma, para que los familiares de niños y jóvenes con desequilibrios psíquicos tengan un espacio donde sentirse acogidos. De hecho, hace casi una década se formó en Agifes un grupo de apoyo de padres y madres de niños y adolescentes afectados de enfermedad mental, conducido por la propia Maite Piñeiro, que funcionó durante algunos meses.
Precisamente, la experta, que es directora médica del Centro Psicopedagógico de San Juan de Luz y presidenta de la Societé de Psiquiatrie du Pays Basque, subrayó la utilidad de estas asociaciones para englobar al colectivo y reunir fuerzas para reivindicar mejoras en la atención sociosanitaria. Del mismo modo, ensalzó la “función de nexo” que desarrolla Agifes entre familiares y profesionales; y valoró la aportación de este tipo de asociaciones, que ofrecen, a quien lo necesita, “reconocimiento, acompañamiento, información, asesoramiento, propuesta terapéuticas y prevención”, entre otros aspectos.
Piñeiro, que ha colaborado en numerosas ocasiones con Agifes de forma desinteresada, informó de que las asociaciones de familiares de infantes y adolescentes con psicopatologías están “divididas por enfermedades”: hiperactividad, autismo, anorexia nerviosa… “Son necesarias estas entidades, pero están focalizadas en patologías concretas”.
En ese sentido, señaló que son muy importantes las asociaciones como Agifes que, al agrupar a personas con trastornos de diversa índole, tienen mayor capacidad de ver la globalidad de las personas, sin clasificarlas según síntomas determinados.
Tendencia a tratar los síntomas de forma aislada
En esa línea, Piñeiro comentó que, hoy en día, en la psiquiatría juvenil hay cierta tendencia a centrarse en el tratamiento aislado de patologías como la dislexia, el trastorno déficit de atención o la hiperactividad, las cuales, a su juicio, están “muy alejadas de la personalidad global del niño”. Esa “fragmentación” de la persona en síntomas y que éstos adquieran “envergadura de enfermedad” no ayuda a encontrar las causas de los trastornos, aclaró la psiquiatra.
A modo de ejemplo, explicó que a su consulta se acerca un buen número de escolares con “trastornos de aprendizaje” derivados de la dificultad que les supone asimilar tres lenguas (euskara, castellano y francés). “El trilingüismo es muy bueno para los que aprenden con facilidad, pero en otros casos es contraproducente”. Así, concluyó que “es necesario analizar el origen de las patologías, ver si el contexto social, educativo… que rodea al niño es adecuado a sus necesidades”.
Origen de las psicopatologías infantiles
En su consulta de Hendaia, Piñeiro recibe, según sus palabras, a un significativo número de niños con padres separados que han desarrollado alguna patología fruto de una relación negativa entre sus progenitores. “A veces, estos niños se convierten en mensajeros entre sus padres y entran en conflicto de lealtades. Es muy importante que estas familias encuentren asociaciones que les puedan ayudar”, aseguró.
Asimismo, se refirió a las fases prenatal y postnatal, en la que pueden producirse problemas como depresiones postparto que “pueden poner en peligro el vínculo con el bebe”. Estas fases, en opinión de la experta, “son fundamentales en la construcción psicoafectiva de los pequeños”.
En todo caso, hizo hincapié en que “hay que tener en cuenta que los niños están evolucionando, por lo que el síntoma que presentan ahora no tiene por qué convertirse en enfermedad en el futuro”. De todas formas, recalcó la importancia de resolver estos desajustes psíquicos en su debido momento.
El poder de la elaboración mental
Piñeiro expuso uno de los métodos que ponen en práctica en su centro de San Juan de Luz para ayudar a las familias a mejorar la relación con sus hijos. Les ayudan a elaborar mentalmente los conflictos de forma que puedan entender mejor las raíces. De este modo, pueden “realizar cambios duraderos en su organización psíquica” y lograr así conductas más apropiadas para afrontar los trastornos infantiles.
